El vicepresidente de Uruguay dice ser víctima del Plan Atlanta que ha venido denunciando Manolo Pichardo

Manolo-y-Raul-Sendic

Santo Domingo.- El vicepresidente de Uruguay, Raúl Sendic, está convencido de que hay una campaña de desprestigio en su contra para afectar a la izquierda uruguaya. “Está escrito. Es el mismo modelo que se aplicó en otras partes el continente el que se está ensayando ahora en Uruguay”, dijo Sendic.

“En una reunión realizada en Atlanta se estableció una estrategia para hacer jugar a una parte de la prensa, a una parte de la política y a una parte de la Justicia contra determinados sectores de la izquierda en el continente” aseguró el vicepresidente.

¿A qué se refiere Sendic? ¿Cuál es la reunión en Atlanta de la que habla? ¿Cómo termina asociándose con lo que ocurre en el país?

La respuesta tiene nombre y apellido, se llama Manolo Pichardo, o más completo Manuel de Jesús Pichardo Arias. Diputado y primer presidente del Parlamento Centroamericano, por República Dominicana. Este político explicó en diferentes foros internacionales el desarrollo de una reunión de la que dice haber sido accidental testigo.

Pero no solo quedó en palabras, también lo escribió en él un artículo publicado por el Listín Diario periodico de su país de origen. Allí publicó un artículo titulado “El Plan Atlanta” en el que relata que antes de asumir como presidente del Paralacen pudo asistir a distintos foros que reunían a líderes de todo el mundo bajo la sombrilla de la Fundación Paz Global que preside Hyun Jin Preston Moo, y la participación de la Conferencia Liderazgo Uruguay, el Instituto Patria Soñada y la Fundación Esquipulas.

En ese marco se realizó uno en Atlanta donde se suscribió la denominada Declaración de Atlanta, en la que entre otras cosas, expresó “la convicción de que se está ante una oportunidad histórica para que América (Norte, Centro y Sur), inicie una nueva era en sus relaciones, dejando atrás el pasado signado por desencuentros”.

“Lo que se ha visto después de aquel evento en toda la América Latina gobernada por los partidos de izquierda o progresistas, parece poner en evidencia que la conspiración está en marcha, con cierto éxito hasta ahora, porque encontró de aliado la desaceleración de la economía China y el desplome de los commodities que han tenido un gran impacto en la contracción de las economías de la región”, concluye Manolo Pichardo en el artículo publicado en noviembre de 2016.

La reunión en el Marriot

En esa oportunidad, según cuenta Manolo Pichardo en el artículo que puede leerse en el link http://www.listindiario.com/puntos-de-vista/2016/03/11/411275/el-plan-atlanta antes de la firma de la declaración se produjo una reunión con estos expresidentes latinoamericanos en una suite del hotel Marriot, donde se desarrollaba el evento; se comenzó a revelar o diseñar, “un plan ideado a partir de la intervención de un expresidente suramericano que expresó en un típico lenguaje de guerra fría: “Como no podemos ganarles a estos comunistas por la vía electoral les comparto lo que sigue”.

Entonces planteó los detalles resumidos en dos pasos; “el primero que tenía como objetivo iniciar una campaña de descrédito contra los presidentes de orientación de izquierda o progresistas para ir minando su liderazgo. Para ello decía contar con medios de comunicación, algunos de los cuales fueron mencionados.

El segundo consistía en transformar las maniobras mediáticas en proceso judiciales que terminaran con los mandatos presidenciales sin que para ello hubiera que recurrir al voto popular que les instaló en la administración de los Estados”.

Todo ello llevaría a los llamados “Golpes Suaves”, “encubiertos de juicios políticos precedidos de escándalos de corrupción, o campañas dirigidas a ventilar supuestos comportamientos cuestionables de la vida íntima de los líderes progresistas; incluyendo, si fuere necesario, a familiares, amigos o allegados”.

“¿Fueron Manuel Zelaya y Fernando Lugo tubos de ensayo para llegar al resto, a los de países con mayor peso económico de la región, hasta alcanzar a la “joya de la Corona”, que es, sin discusión, Lula Da Silva, el líder más influyente, para con su caída provocar el efecto dominó que parecen buscar?”, se pregunta el autor de la nota.

Fuente: República.com. uy