Marcha opositora y guión brasileño

Por: Franklin Almeyda

La marcha fue finalmente convocada por los partidos del Bloque Opositor. Inicialmente decían que era convocada por la sociedad civil y pusieron a jóvenes con camisetas verdes a dar la cara en una rueda de prensa.

Pero los partidos de oposición se vieron obligados a convocar. Pretendieron sorprender en las redes sociales, siendo frenados por muchas personas que con sus cuentas les dijeron que esa marcha tenía un propósito diferente al que ellos decían. El afán vanguardista los llevo a dar la cara y convocaron.

El Bloque Opositor tiene derecho a manifestarse, eso no se le discute. Lo que no pueden hacer es engañar personas, por ingenuidad y por estar contra la corrupción. Si el Bloque Opositor llevaba mucha o poca gente, no era lo que interesaba, sino que el que asistiera supiera que esa marcha no era por la transparencia, sino contra el partido de gobierno.

Sobre la corrupción el PLD tiene una posición establecida, sin variación. Se trata de que quien incurre en un acto de corrupción responde personalmente a ese delito ante los tribunales; como establece la ley. El Partido no juzga, son los tribunales; adopta sanciones disciplinarias luego de que los tribunales decidan por sentencia irrevocable.

Hace tres años, a propósito de acusaciones contra Leonel, se viene advirtiendo que utilizando actos sonados de corrupción, se le atribuiría a líderes políticos para politizar la corrupción y judializar la actividad política.

Lo correcto es judializar la corrupción y la política tener como escenario natural la libre y soberana voluntad del Pueblo, el cual se expresa en los procesos electorales.

Pero resulta que el partido de gobierno tiene seis procesos comiciales ganando con más de 50% de los electores. La última derrota fue a ese mismo Bloque Opositor que ha pataleado por no reconocer que se le ganó la presidencia con más del 62% y una mayoría más que calificada en el Congreso y en los municipios.

Sin embargo, ellos miraron para Brasil y lo ocurrido con Odebrecht y el Lava Jato de Petrobras lo vienen aplicando aquí. Solo que aquí no está Petrobras, aunque si Odebrecht y la Planta al Carbón de Punta Catalina.

En Brasil Dilma, en su primer mandato, estimuló discretamente persecuciones contra Lula y exfuncionarios del gobierno de él. Aunque para Dilma reelegirse necesitó el apoyo de Lula; y él la apoyó. Reelegida Dilma se abrió contra ella la caja de Pandora y acusada de corrupción.

Fue sometida a un proceso de enjuiciamiento, y aunque no hubo corrupción se le destituyó y quedó fuera del poder, junto a ella, el PT (partido de gobierno). Pero como Lula es el líder político más valorado para las elecciones del próximo año 2018, ahora es contra él.

Es evidente que el guión seguido en Brasil es el mismo que va dándose en este país, parece escrito por la misma mano; hasta el uso de camisetas verdes. Quizás Danilo pensó, igual que Dilma, que la embestida inicial contra Lula no era contra ella.

Sin dudas, la marcha fue contra el PLD y también contra Danilo y el gobierno. Funcionarios del entorno del gobierno, aún no se sienten aludidos; pero el Partido es el responsable final del gobierno ¿Se dejará que el guión se siga desarrollando igual que en Brasil?