No a la Complicidad Colonial

Por Fernando Martín García

Si el gobierno del PNP enmienda la ley de plebiscito incluyendo como alternativa de status la continuación del colonialismo que fue rechazada por la mayoría de los puertorriqueños en el 2012, habrá convertido esta próxima consulta en el plebiscito de la indignidad. El Partido Independentista anuncia hoy que de no recapacitar el gobierno, el PIP habrá de denunciar y combatir esa votación espúrea y habrá de promover una alianza de fuerzas soberanistas comprometidas con luchar tanto contra el colonialismo como contra la anexión a través de un boicot electoral del plebiscito del 11 de junio, o cuando sea que vaya a llevarse a cabo.

Se trata de un plebiscito de la indignidad por partida doble: por un lado el liderato del PPD se lanzó desvergonzadamente a cabildear ante las fuerzas más reaccionarias del Congreso y la administración Trump para lograr convencer a su Departamento de Justicia que requiriera al gobierno de Puerto Rico la inclusión de la alternativa colonial; y por otro el gobierno de Puerto Rico, confrontado con la exigencia colonial del Departamento de Justicia federal, dobló el lomo acto  y aceptó enmendar su proyecto.

Constituye una vergüenza que el liderato de los dos partidos más grandes del país hayan protagonizado este bochornoso concurso de quién es capaz de mayor servilismo ante la voluntad colonial de los E.U., si el PPD que implora se incluya la alternativa del yugo colonial, o el PNP que lo acepta sin chistar.

Un evento político de humillación colectiva como el que se propone, atenta contra la dignidad colectiva de nuestro pueblo y no solo no puede servir por ello para adelantar la causa de nuestra independencia, sino que constituye un atraso en los esfuerzos colectivos de reivindicación de nuestro derecho a la auto determinación, y un severo golpe auto infligido a la autoestima de nuestro pueblo.

En su ponencia ante el Senado de Puerto Rico hace 3 meses cuando se discutía el proyecto de plebiscito, decía Rubén Berríos Martínez:

“No hay por qué suponer que el Secretario de Justicia está interesado o comprometido con la descolonización de Puerto Rico. Por el contrario, como ya he señalado al inicio de mis palabras, el colonialismo en Puerto Rico ha prevalecido hasta el presente porque esa ha sido la voluntad de los Estados Unidos. En 119 años, ni uno solo de los gobiernos de los Estados Unidos se ha apartado de la política pública de mantener un régimen colonial en Puerto Rico. Huelga decir que continuar con la permanencia del territorio es conforme con la cláusula territorial de la Constitución de esa nación.

Existe, por lo tanto, la posibilidad de que al ser consultado sobre este plebiscito el Secretario de Justicia indique que debe incluirse la alternativa de relación territorial

Continúa diciendo Rubén “Esa posible opinión del Secretario de Justicia, estimulada por supuesto por los colonialistas locales, sería totalmente contraria a la letra y al espíritu de este proyecto. Pero no sería la primera vez que Estados Unidos actúa en contra de los intereses y la voluntad de nuestro pueblo…”

Y acaba diciendo el Presidente del PIP, “¿Cómo enfrentaría, entonces, el gobierno de Puerto Rico semejante atropello? Sería esa la prueba de fuego.

Ante semejante potencial atropello, esta Legislatura debe seguir adelante con el plebiscito excluyendo cualquier alternativa colonial. No se puede vender la dignidad y la voluntad descolonizadora de nuestro pueblo por el plato de lentejas de una exigua aportación monetaria federal para dicho plebiscito. A final de cuentas, si no nos damos a respetar, nadie nos va a respetar. Hay que ponerse de pie para descolonizar nuestra Patria.” Termina la cita.

En los tiempos oscuros que vive nuestro atribulado y abusado país cualquiera pensaría que lo que el momento exige es una actitud de desafío y combatividad en reclamo de nuestros derechos. Que la respuesta a ese reto sea, por parte del PPD, esconderse bajo las faldetas de la administración Trump suplicando la continuación del coloniaje, y por parte del PNP, doblegarse sin pudor a una exigencia imperial que lo convierte en cómplice del colonialismo que decían combatir, da la medida de la profundidad de la crisis y de la incapacidad de esos dos partidos para regenerarse.

¡Arriba el boicot electoral al plebiscito de la indignidad! ¡Viva Puerto Rico libre!

 

 

 

 

Autor

Fernando Martin

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