Renegociación del TLCAN

Por Martin Rodríguez Sánchez

El próximo 16 de agosto, iniciará la revisión y por ende el proceso de renegociación del Tratado de Libre Comercio para América del Norte (TLCAN).

Fue el 1ro. de enero de 1994, cuando el presente tratado entró en vigor, una vez que fue signado por Brian Mulroney, Primer Ministro de Canadá; H.W. Bush, Presidente de los Estados Unidos y por Carlos Salinas de Gortari, Presidente de México; creando así una de las zonas de libre comercio más grandes del mundo.

Desde la firma del tratado se planteó un lapso de 15 años para la eliminación total de las barreras aduaneras entre las tres naciones; además, se acordó que debían ser eliminadas las restricciones de varios productos, incluyendo automóviles, computadoras y textiles, entre otros. También se destacó la importancia que requiere la protección intelectual y la eliminación de la restricción de inversión de los tres países.

En estos años el TLCAN, ha demostrado que la liberación del comercio desempeña una función importante en la promoción de la transparencia, del crecimiento económico y de la certidumbre jurídica.

Sin lugar a dudas el TLCAN, se ha convertido en una historia de éxito para los tres países ya que ha contribuido a incrementar significativamente los flujos de comercio e inversión entre las empresas de la región, quienes actualmente intercambian 2 mil 600 millones de dólares en productos al día.

Desde que el actual presidente de Estados Unidos, Donald Trump se encontraba en campaña, manifestó su desacuerdo al TLCAN, argumentando que éste es más benéfico para sus socios, que para su país, pues señalaba que se habían perdido una gran cantidad de empleos en manufactura y se había generado un déficit de 60 mil millones de dólares en comercio en favor de México, manifestándose abiertamente a favor de la desaparición del tratado o de la renegociación del mismo, en condiciones más favorables a los intereses de Estados Unidos.

Pues bien, hoy nos encontramos en el umbral del inicio de las negociaciones, y tanto México como Estados Unidos han dado a conocer sus objetivos:

Para EUA, su objetivo es “renegociar el TLCAN para lograr un acuerdo mucho mejor para todos los estadounidenses”, en donde el mayor volumen de intercambio sea con productos de ese país, basado en los siguientes puntos:

1.- Comercio de Bienes

2.- Medidas Sanitarias

3.- Aduanas, Facilitación de Comercio y Reglas de Origen

4.- Obstáculos técnicos al Comercio

5.- Buenas Practicas Regulatorias

6.- Comercio de Servicios, incluyendo Telecomunicaciones y Servicios Financieros

7.- Comercio Digital de Bienes y Servicios

8.- Inversión

9.- Propiedad Intelectual

10.- Transparencia

11.- Empresas Estatales y Controladas

12:- Política de Competencia

13.-Trabajo

14.- Ambiente

15.- Anticorrupción

16.- Remedios comerciales

17.- Procuramiento del Gobierno

18.- Pequeñas y Medianas Empresas

19.- Energía

20.- Solución de Diferencias

21.- Provisiones Generales

22.- Tipo de Cambio

Para México, sus prioridades están agrupadas en 4 ejes temáticos, con 21 objetivos:

1.- Fortalecer la Competitividad de Norteamérica.

“La modernización del TLC, debe orientarse a fortalecer la competitividad de México, como plataforma de producción y exportación, promoviendo una mayor participación de más industrias y empresas del país en las cadenas globales de valor”.

2.- Avanzar hacia un Comercio regional Inclusivo y Responsable.

“Avanzar hacia modelos de crecimiento más inclusivos y sostenibles. La modernización del TLCAN constituye una oportunidad para promover un piso parejo para que más emprendedores y más PYMES se incorporen competitivamente al comercio internacional”.

3.- Aprovechar las Oportunidades de la Economía del Siglo XXI.

“En este nuevo contexto, facilitar el comercio de servicios, propiciar una mayor integración de la infraestructura de telecomunicaciones y fortalecer el marco regional de protección a la propiedad intelectual”.

4.- Promover la Certidumbre del Comercio y las Inversiones.

“Es indispensable mantener y promover disposiciones que contribuyan a hacer más previsibles las operaciones de comercio exterior y las inversiones”.

Ambas posiciones más la que seguramente pondrá sobre la mesa Canadá, deberían de converger y lograr que esta modernización (negociación) del TLCAN sea benéfica para las tres partes en proporciones iguales.

Pero independientemente del resultado; México deberá de buscar otras opciones, más allá del TLCAN; como la diversificación de mercados y la integración de cadenas productivas.

México cuenta con otros 12 tratados comerciales que abarcan 45 países y que no hemos explotado al máximo.

México se está mostrando como un país en crecimiento, que está haciendo reformas y, por lo tanto, un país que cuenta con una economía en desarrollo, y funcionando adecuadamente.

Por esto considero que México debe de ver esta renegociación como una oportunidad para  impulsar la economía interna, buscar nuevos socios comerciales y fortalecer  las relaciones con las que ya cuenta.

La labor como empresarios, gira en torno a dar seguimiento a las necesidades del sector empresarial, ponderando los beneficios que faciliten:

  • El flujo de inversiones
  • La concreción de negocios
  • Vínculos y alianzas económicas

Además, visualizamos como un acierto la apertura a mercados en Sudamérica con:

  • Brasil
  • Argentina

Ya que se requiere de opciones reales para solucionar la demanda de productos básicos que consumen los mexicanos, productos que en su mayoría provienen de los Estados Unidos, y que se podrían ver afectados durante el período de negociación.

No se puede permitir que se disparen los precios de productos básicos, no se puede sacudir la economía de los mexicanos mientras no se concrete el nuevo TLCAN; pero se debe considerar la apertura de mercados en otras regiones del mundo y con otros países, lo que nos brinda un panorama empresarial amplio, en particular de gran valía con naciones de Latinoamérica, ya que compartimos muchos elementos culturales, sociales y económicos.

También, se requiere contar con un plan de acción emergente en caso de requerirse, o en caso de que las negociaciones con Estados Unidos y Canadá no fluyan de forma natural.

Consideramos que México le otorga muchos beneficios a los Estados Unidos y Canadá, por ejemplo:

  • Mano de obra
  • Nichos de mercado
  • Clúster de empresas como potenciales socios
  • Una economía emergente
  • Alianzas y vínculos benéficos para los tres países

Finalmente, requerimos visualizar planes de acción alternos que incluyan:

1)  La inclusión de mercados en otras regiones

2) Desplegar visionarias e inclusivas alianzas comerciales internacionales

3) Continuar los vínculos con los empresarios canadienses

4) Atraer nuevos flujos de inversión extranjera

5) Acelerar y apuntalar las potenciales alianzas con otros países, de las cuales ya contamos con antecedentes